La casa en llamas

Burninghouse

El conflicto entre lo práctico, lo valioso y lo sentimental. Esa es la idea que explora The Burning House, un proyecto que consiste en imaginarse que tu casa está en llamas y debes abandonarla inmediatamente, llevándote lo que quieras – puedes darle un toque de realidad cronometrando 60 segundos a partir de… ¡ya!. La gente envía para publicar las fotos de los objetos «salvados», con sus descripciones y alguna pequeña historia.

Curiosamente al ser un proyecto de fotografía hay muchos fotógrafos que salvan sus cámaras, cuando se podría pensar que lo normal sería que salvaran sus negativos, impresiones o incluso discos duros. Entre otros objetos habituales están los pasaportes, zapatillas deportivas, agendas tipo diario y ordenadores portátiles (seguramente muchos contienen el archivo de fotos).

En la recopilación que hicieron en Sr. Perro.com, que es donde lo vi, seleccionaron además las fotos en las que la gente también salva a sus mascotas como algo prioritario.

Eligiendo el mejor instante de una foto… para cada una de las zonas de la foto

Ingeniosa técnica esta que se muestra en el vídeo, que permite obtener el «momento perfecto» no solo para la foto en sí, sino para cada uno de los personajes que en ella aparece, aprovechando lo que parece ser una toma de vídeo (o una secuencia de fotos). Lo que de toda la vida se podía hacer con Photoshop, vamos, pero más automáticamente.

Aunque el vídeo sea de BlackBerry seguro que pronto lo veremos en cámaras de otros fabricantes, si acaso no está ya disponible.

Cómo hacer autorretratos frente a un espejo como este, y que donde debería haber una cámara no la haya

Mirror-Trick-Final

La explicación, en una palabra: Photoshop.

Pero incluso con las mejores técnicas puede resultar complicado si no conoces «el truco» para poder recrear la ilusión. Lo explican aquí: Hidden Camera Mirror Photo Trick.

(Vía PetaPixel.)

Pruebas de estrés de las lentes Carl Zeiss

Un vídeo que llega desde el blog de Carl Zeiss, en el que se aprecian con todo detalles algunas de las sistemáticas pruebas de resistencia a las que se someten las lentes durante su fabricación: temperaturas extremas, vibraciones, etcétera.

(Vía Fotoactualidad.)

El teléfono móvil como mando remoto para la cámara

Es verdad que existen aplicaciones para controlar la cámara de fotos de manera remota, pero lo normal es que para que funcionen la cámara deba estar conectada a un ordenador, vía USB, que a su vez esté conectado a la misma red wifi que el teléfono. Un engorro poco práctico, sobre todo en exteriores.

La Trigger Happy Camera Remote -que de momento es un proyecto en Kickstarter, aunque ha alcanzado sobradamente la cantidad mínima requerida para que se inicie- es como debería ser: el móvil se conecta directamente a la cámara, sin ordenadores ni redes wifi de por medio.

En principio funcionará con la mayoría de las cámara más conocidas.

Hipstamatic «aprende» a publicar fotos en Instagram

Hipstamatic y un 747

Una de las primeras aplicaciones para hacer fotos «retro» a la que me enganché en el iPhone fue Hipstamatic.

Se trata de una aplicación que permite emular distintas combinaciones de lentes cutres y emulsiones distintas en una especie de cámara de «todo a cien».

Sin salir de la aplicación estas fotos se podían enviar por correo electrónico o se podían subir a Facebook y/o Flickr, aunque luego llegó Instagram, y básicamente arrasó gracias a su componente social.

Pero ahora, con la actualización a la versión 250 de Hipstamatic, que acabo de ver en la App Store, se pueden compartir las fotos también en Instagram.

De Hipstamatic a Instagram
De Hipstamatic a Instagram

Las fotos se suben, opcionalmente, con etiquetas que describen la configuración de cámara con la que se tomaron, pueden ir geolocalizadas, se pueden enviar a algún concurso en marcha, etc.

Si no me equivoco, es la primera vez que una aplicación externa puede publicar fotos en Instagram.

Puede ser una oportunidad para revitalizar la comunidad de hipstagrammers… O para hacer que queden definitivamente asimilados en Instagram, claro.

Objetivos Zeiss cortados por la mitad... ¡Pero a qué precio!

Medio Zeiss Dstagon T

Con el precio de salida de este Zeiss Distagon T de 18 mm cortado a la mitad en eBay se podrían comprar equipos fotográficos enteros, y no es de los más caros que ofrece este vendedor.

Casi da dolor de algo (por lo menos de cartera) verlos cortados a la mitad, aunque se lleva un poco mejor porque mola ver las tripas de un cacharro de estos y poder apreciar el trabajo de diseño y montaje que llevan.

De todos modos, son poco menos que piezas de museo.

(PetaPixel vía Boing Boing hace mil años).

Adobe Photoshop Touch para iPad: absoluta decepción

Empecé a probar un poco más a fondo la aplicación de Adobe Photoshop Touch (7,99€) para iPad para descubrir con incredulidad que limita el tamaño de las imágenes guardadas a un máximo de 1.600 x 1.600 píxeles.

Todo esto significa que si editas una imagen de, pongamos, 4288 x 2848 píxeles (el JPEG de una Fuji X100) al guardarla de nuevo se queda en unos ridículos 1062 x 1600 píxeles. Y esto es así, no se puede cambiar. La imagen pasa de contener 12 a sólo 1,7 millones de píxeles.

Es verdad que esta limitación se indica en la descripción del programa, pero no por eso deja de ser menos absurdo y from the past. Más aún teniendo en cuenta que en el iPad 2 la aplicación Filterstorm (2,99€) puede exportar imágenes de hasta 22 megapíxeles. Total, que es incomprensible -más allá de que Adobe crea preservar así versiones "de ordenador" de Photoshop.

Después de esto el resto de la aplicación ya da igual. Increíble que además cueste 7,99€. Una absoluta decepción.

Infinitamente mejores: Snapseed (3,99€), Filterstorm (2,99€) o iPhoto (3,99€).

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